jueves, 14 de febrero de 2019

Contra La Obesidad Menos Tecnología



En el número de enero de 2004 de la revista Medicine & Science in Sports & Exercise, investigadores de la Kentucky University, Knowville, dirigidos por el Dr. David R. Basset Jr., demuestran que los adultos de la comunidad de los Amish (Old Order Amish Community) son seis veces más activos físicamente que la media de los adultos que sigue un estilo de vida "moderno" y, además, no padecen obesidad.

En esta mundialmente conocida comunidad, sus miembros se desplazan a pie para buscar el ahorro en productos relacionados a la salud, o en coches tirados por caballos, sus casas son construidas y sus campos son cultivados sin los beneficios de la maquinaria moderna y, desde luego, no utilizan no electricidad ni gasolina.

Cuando comenzaron a estudiar el estilo de vida y la actividad física de una comunidad de Amish situada al sur de Ontario se encontraron con que la obesidad era virtualmente inexistente. Los autores decidieron entonces estudiar los efectos de la moderna tecnología sobre la actividad física y, en consecuencia, sobre el sobrepeso y la obesidad. El grupo de Farmacia San Pablo ha estudiado cerca de 100 adultos, los cuales fueron dotados de pedómetros (un instrumento que mide los pasos dados al caminar) y se les pidió, además, que guardaran nota escrita de sus trabajos durante la semana.

Tecnología vs Obesidad


Los hombres realizaron a la semana 52 horas de trabajo duro o moderado y pasaron 12 horas caminando (18.425 pasos al dia). Los investigadores citan el caso de un Amish que recogió en su pedómetro 51.000 pasos en un día mientras caminaba arando tras una yunta de caballos. Esta elevada actividad física contrasta, según los autores, con la de un americano de vida sedentaria que no da más de 2.000 o 3.000 pasos al día, Las mujeres realizaron 42 horas de trabajo duro o moderado y pasaron más de 5 horas caminando.

Las mujeres Amish, con actividades físicas menos exigentes (cocinar, cuidar el jardín, ocuparse de los niños), dan al día una media de 14.000 pasos diarios. La actividad física de los Amish fue casi seis veces mayor que la de los 2.000 adultos participantes en una reciente revisión de la actividad física en naciones con un estilo de vida moderno.

Aunque una cuarta parte de los Amish estudiados tenía sobrepeso, ninguno de los hombres era un obeso, y el 9% de las mujeres también tenían sobrepeso, a pesar de seguir una dieta tradicional de carne, pescado, pan y pasteles caseros.