martes, 2 de julio de 2019

5 mitos sobre el cuidado de los bebés


Es claro que cuando se trata de una mamá primeriza crees en todo lo que otras madres te dicen, sobre todo si los consejos o las palabras provienen de tu mamá, hermana, abuela o tías. No todo lo que dicen siempre es correcto, algunos solamente son mitos que han permanecido a lo largo de las décadas.

Cortar el cabello para que crezca más grueso: es totalmente falso que esto funcione, debido a que la razón real por la que el cabello se corta es por tema estrictamente estético. Debido a que el cabello comienza a caerse y se ve desordenado, por lo que al cortarse puede crecer un poco más ordenado. En cambio, si es cabello delgado así seguirá siendo.

Cubierto siempre para no enfermarse: es otro de los mitos más comunes y que las madres primerizas suelen hacer. Esto es totalmente falso. Si bien si pueden enfermarse por un resfriado esto no es una regla ni nada que vaya a suceder siempre. Al contrario, los bebés son poiquilotérmicos, lo cual significa que su temperatura corporal cambiad constantemente. Su temperatura puede bajar o subir rápidamente. Deberá de ser abrigado, sin que llegue a ser sofocado. Su ropa debe ir de acuerdo al clima.

Que llore para fortalecer sus pulmones: es totalmente falso que sirva para esto. Debido a que no hay una relación entre el llanto y los pulmones. Sin embargo, tampoco quiere decir que se debe dejar pasar por alto. Debido a que cuando un bebé llora puede que algo ande mal en su organismo. Así que no se debe dejar que llore, se debe atender o incluso acudir con el médico especialista.

 No cortar las uñas los primeros meses: esto se ha vuelto algo muy común, pero no hay una razón científica para no cortar las uñas los primeros meses. Es todo lo contrario, las uñas de los bebés deben ser cortadas cuando estén largas. Ahora, se debe tener en cuenta de que no es necesario cortarlas los primeros meses puesto que solitas se parten porque son muy delgadas y frágiles.

Evitar exposición al sol: una de las fuentes naturales para que el ser humano obtenga vitamina D es a través de los rayos del sol, por lo que es importante los rayos solares. Lo importante es que se debe exponer al sol cuando la intensidad sea baja, como de 9 a 10 de la mañana o por la tarde de 6 a 7.